lunes, 27 de mayo de 2019

La Biblia (composición, cánones...)

LA BIBLIA

La palabra Biblia procede le griego y significa “Biblioteca / Los Libros”.

La Biblia no es un sólo libro, es una pequeña biblioteca formada a lo largo de mil cien años: Una colección de 73 volúmenes:
- 46 conforman el Antiguo Testamento (AT)
- 27 el Nuevo Testamento (NT)


La Biblia narra la revelación de Dios al pueblo de Israel y a la Iglesia, y recoge la consiguiente respuesta humana a su proyecto.

Dios habla al ser humano de muchas maneras, pero sobre todo en los acontecimientos de la historia.

Todo acontecimiento de la existencia humana, contemplado con los ojos de Dios, es una Palabra del Señor que penetra en nuestra vida y la transforma.

El pueblo de Israel vivió profundas experiencias en su historia: la salida de Egipto, la conquista de la tierra prometida, el fracaso de la monarquía, e dolor del exilio, la ilusión de reconstruir Jerusalén, la espera del Mesías… Pero además contempló esos acontecimientos de su historia con los ojos de Dios, más tarde, los fue poniendo por escrito hasta formar el Antiguo Testamento. Por eso, el AT no es sólo un libro de historia antigua, narra desde la perspectiva creyente cómo el pueblo hebreo percibió su existencia entretejida por las manos de Dios.


En la Biblia encontramos diferentes géneros y estilos literarios: Códigos de leyes, historia, poesía, proverbios, cartas...

La Biblia se divide en 2 grandes partes: Antiguo Testamento (AT) y Nuevo Testamento (NT).

"Testamento" es una palabra que viene del latín “testamentum”, que a su vez es traducción de la palabra griega utilizada en la “Versión de los LXX”, “diatheké” que era a su vez traducción de la palabra berit, que significa “tratado de amistad” (Pacto / Alianza).

Osea que “Testamento” no tiene aquí el sentido que le da el derecho romano (“documento por el cual alguien dispone de sus bienes para después de muerto”) sino que tiene el sentido de pacto/alianza.

El Nuevo Testamento contiene 27 libros:
4 Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan)
1 Hechos de los apóstoles
13 cartas de San Pablo
1 Carta a los hebreos
1 de Santiago
2 de Pedro
3 de Juan
1 de Judas
1 Apocalipsis

El Antiguo Testamento contiene 46 libros en las Biblias católicas

El Antiguo Testamento contiene 39 libros en las Biblias protestantes (tienen 7 libros menos, faltan los libros deuterocanónicos que Lutero quitó).

Los 7 libros discutidos ("deuterocanónicos" = “incluidos en el canon más tarde”) son: Baruc, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Tobías y Macabeos (1 y 2)

La Biblia Judía (Tanak) tiene también esos mismos 39 libros.

Martín Lutero decidió seguir el criterio judío más estricto que sólo podían ser Biblia los libros escritos originalmente en hebreo y en Palestina.


¿Por qué la Biblia judía (la Tanak = nuestro Antiguo Testamento) tiene 7 libros menos?

- En tiempos de Jesucristo pueblo judío sólo aceptaba el A.T. pero todavía no habían definido la lista completa de sus libros sagrados (canon), es decir, seguía abierta la posibilidad de agregar nuevos escritos a la colección de libros inspirados.
- Desde hacía mucho tiempo, desde alrededor de los años 600 aC, con la destrucción de Jerusalén y la desaparición del Estado judío, estaba latente la preocupación de concretar oficialmente la lista de libros sagrados, pero en realidad los Judíos no tenían un canon escritural, solo tenían la Ley de Moisés (la Torah = Pentateuco) como canónica, los demás libros inspirados no estaban definidos canónicamente.

- Sin embargo, en Alejandría (Egipto), que existía una comunidad judía muy numerosa fuera de Palestina, -pues contaba con más de 100.000 israelitas- en el siglo III aC se empezó a contar con una lista de libros sagrados (el "canon de Alejandría" / "canon de los setenta").
Los judíos de Alejandría (Egipto) ya no entendían el hebreo, porque hacía tiempo habían aceptado el griego, que era la lengua oficial en todo el Cercano Oriente. En sus reuniones religiosas, en sus sinagogas, ellos usaban una traducción de la Sagrada Escritura del hebreo al griego que se llamaba «de los Setenta».
- Se llamaba "de los setenta" (LXX) porque según una leyenda muy antigua esta traducción había sido hecha casi milagrosamente por 70 sabios (siglos III-II aC: entre los años 250 y 150 aC) durante el reinado de Tolomeo, rey de Egipto.
- La traducción griega de los Setenta conservaba los 39 libros escritos originariamente en hebreo, más otros 7 libros escritos en griego, osea 46 libros.
- Así se formó el famoso «Canon de Alejandría» / «Canon de los LXX» / «Biblia septuaginta» / «Biblia de los setenta» con un total de 46 libros sagrados, que no era más que la traducción al griego del Antiguo Testamento (textos hebreos y arameos) creada en el siglo III-II aC. añadiéndole algunos libros sagrados "más recientes" pero reconocidos como sagrados por los judíos (los libros “deuterocanónicos”).
- Esta versión (la de los setenta) gozó de gran popularidad entre todo el mundo Judío (en Egipto y en Palestina) por ser la primera gran recopilación de las Escrituras y por ser escrita en Griego, idioma del mundo culto universal de la época.


- Más adelante, en el año 90 dC, en Jammnia (Palestina), la comunidad judía fijará la lista de libros sagrados para todos los judíos. Los libros aceptados debían ser libros sagrados en los cuales se reconocía la verdadera fe de Israel, para asegurar la continuidad de esta fe en el pueblo.
- Había varios escritos que parecían dudosos en asuntos de fe, e incluso francamente peligrosos, de manera que fueron excluidos de la lista oficial. Además, aceptaron solamente libros sagrados escritos originalmente en hebreo (o arameo) y no en griego.
- Los libros religiosos escritos en griego serán entonces rechazados por ser libros muy recientes, o de origen no-judío.
- Así se fijará entonces una lista de libros religiosos que fueran de verdadera inspiración divina y entraron en la colección de la Escritura Sagrada. A esta lista oficial de libros inspirados se dará, con el tiempo, el nombre de «Canon», o «Libros canónicos». y constará de 39 libros (estarán excluidos del canon los 7 libros escritos en griego "deuterocanónicos" a los que ellos llamarán "apócrifos" = "ocultos", porque tenían doctrinas que consideraban dudosas y se los consideraba «de origen oculto».
- La palabra griega Canon significa regla, norma, y quiere decir que los libros canónicos reflejan «la regla de vida», o «la norma de vida» para quienes creen en estos escritos.
- Todos los libros canónicos de la comunidad de Palestina (los 39) eran de esta manera libros originalmente escritos en hebreo-arameo.
- La comunidad judía de Palestina no verá con buenos ojos esta diferencia de sus hermanos alejandrinos, y rechazarán aquellos 7 libros, porque estaban escritos originalmente en griego y eran libros agregados posteriormente.
- Esta lista de los 39 libros de A.T es el llamado «Canon de Palestina», o «el Canon de Jerusalén» o «el Canon de Jamnia».

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Era una realidad que, al tiempo del nacimiento del cristianismo, había dos grandes centros religiosos del judaísmo: el de Jerusalén (en Palestina), y el de Alejandría (en Egipto). En ambos lugares tenían autorizados los libros del A.T: en Jerusalén 39 libros (en hebreo- arameo), en Alejandría 46 libros (en griego).

El canon de Alejandría jamás fue rechazado por el Templo. Era la versión mas conocida y utilizada en la Época de Jesús y la época Apostólica.
En las Sinagogas se leían los Rollos de la Ley (Torá=Pentateuco) y se utilizaba también la versión de los Setenta (canon de Alejandría).

Después de Pentecostés la situación no cambió mucho y la Iglesia naciente en sus cultos y en sus enseñazas siguió utilizando la versión de los Setenta (canon de Alejandría), con 46 libros junto a los Escritos Apostólicos (aun sin definir Canónicamente, lo que después será llamado el Nuevo Testamento).
Cuando en la redacción definitiva del "Nuevo Testamento" se citaban textos del Antiguo Testamento, naturalmente se citaban en griego, según el Canon largo de Alejandría. Los destinatarios a quienes debían llevar la palabra de Dios todos hablaban griego, era lo más lógico, por tanto, que los primeros cristianos tomaran este Canon griego de Alejandría.
En el NT hay más de 300 referencias a los libros deuterocanónicos.

Osea que el cristianismo aceptó desde el comienzo la versión griega del A.T. con 46 libros.

La Biblia Septuaginta fue el texto utilizado por las comunidades judías de todo el mundo antiguo más allá de Judea, y luego por la iglesia cristiana primitiva, de habla y cultura griegas.

Hacia el año 70 y después de la destrucción de Jerusalén, el Sanedrín junto al Grupo de los Fariseos siguieron insistiendo y trabajando en un Canon máxime que tenían frente a si la llamada “secta Cristiana” con sus libros judíos y sus nuevas Escrituras.

Hay que tener en cuenta que el cristianismo nació como un "movimiento religioso" dentro del pueblo judío. Jesús mismo era judío y no rechazaba los libros sagrados de su pueblo.
Además los primeros cristianos habían oído decir a Jesús que Él no había venido a abolir el A.T. sino a darle cumplimiento, "No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento" (Mt 5, 17). Por eso los cristianos reconocieron desde el principio también como libros sagrados los textos del A.T. que usaban los judíos (2 Tim 3, 15s: "persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda Escritura (*Antiguo Testamento) es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia" 

Los judíos consideraban a los cristianos como herejes del judaísmo. No les gustó para nada que los cristianos usaran los libros sagrados del A.T. Y además, los cristianos indicaban profecías del A.T. para justificar su fe en Jesús de Nazaret (Todo el Antiguo Testamento apunta a Cristo, se cumple en Cristo). Además los cristianos comenzaron a escribir nuevos libros sagrados (lo que después se denominará el Nuevo Testamento).
Todo esto fue motivo para que los judíos resolvieran cerrar definitivamente el Canon de sus libros sagrados.
Y en reacción contra los cristianos, que usaban el Canon largo de Alejandría con sus 46 libros del A.T., todos los judíos optaron por el Canon breve de Palestina (o canon de Jamnia) con 39 libros.
Los 7 libros griegos del Canon de Alejandría fueron declarados como libros «apócrifos» y no inspirados. Esta fue la decisión que tomaron los responsables del judaísmo en el año 90 después de Cristo y proclamaron oficialmente el Canon judío (de Palestina / de Jamnia) para sus libros sagrados (39 libros).

Así, hacia el Año 90 dC el Sanedrín establecido en Jamnia (Palestina) formó finalmente un Canon Judío (Canon de Palestina o de Jamnia) y se basó en tres requisitos para la formación de este:
1) Que  hubiera una copia del libro en cuestión que se supiera que huebiera sido escrito antes del año  300aC (cuando la helenización llegó a Palestina, con los problemas culturales y religiosos subsecuentes)
2) Que dichas copias estuvieran escrita en hebreo/arameo (no griego, la lengua y cultura invasora y la lengua de los escritos Cristianos).
3) Que tuviera un mensaje considerado como inspirado o dirigido al pueblo de Dios (Judío). 

Una de la razones que primó para quitar los Libros escritos en Griegos (los deuterocanónicos) y que eran en su mayoría Sapienciales y ya bien cercanos en la Revelación  al Cristianismo es que “sonaban demasiado cristianos”.

Definitivamente este Concilio Judío del Sanedrín en Jamnia NO tuvo ningún efecto sobre la Iglesia de Cristo que ya hacia largos años se había separado totalmente del Judaísmo y que fue dictado por el mismo organismo que había crucificado al Mesías esperado.

Los cristianos, por su parte, y sin que la Iglesia resolviera nada oficialmente hasta el siglo III, siguieron con la costumbre de usar los 46 libros (canon de Alejandría) como libros inspirados del A.T.
De vez en cuando había algunas voces discordantes dentro de la Iglesia que querían imponer el Canon oficial de los judíos con sus 39 libros. Pero varios concilios, dentro de la Iglesia, definieron que los 46 libros del A.T. eran realmente libros inspirados y sagrados.

Así llegamos al Edicto de Milán (con el Emperador Constantino) y el cese de la persecución religiosa de los cristianos (313 dC). Hasta la fecha la Iglesia sólo había estado sobreviviendo de las persecuciones y tratando de resguardar el rebaño.
Con el cese de la persecución prosiguen los concilios que fijarán la Doctrina, una de las primeras preocupaciones de la Iglesia fue determinar qué Libros eran inspirados y cuales no. El Concilio de Roma (382 dC), bajo la Autoridad del Papa San Dámaso, nos da la primera relación de Libros Canónicos (46 libros para el AT y 27 para el NT) y los libros Apócrifos.

De hecho, la partición, la clasificación, el orden y los nombres de los libros del Antiguo Testamento de las Biblias cristianas (cristianas ortodoxas en Oriente, católicas y protestantes en Occidente) no viene del Tanaj/Biblia hebrea, sino que proviene de los códices judíos y cristianos de la Septuaginta.

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¿Qué pasó con la Reforma?
En el año 1517 el fraile católico agustino "Martín Lutero" se separó de la Iglesia Católica. Y entre los muchos cambios que introdujo para formar su nueva iglesia, estuvo el de tomar el Canon breve de los judíos de Palestina, que tenía 39 libros para el A.T.
Algo muy extraño, porque iba en contra de una larga Tradición de la Iglesia, que viene de los apóstoles; los cristianos, durante más de 1.500 años, contaban entre los libros sagrados los 46 libros del A.T., sin embargo, a Lutero le molestaban los 7 libros escritos en lengua griega y que no figuraban en los de lengua hebrea.

En 1534 se publica la Biblia de Lutero ya sin los 7 libros deuterocanónicos.

Ante esta situación los obispos de todo el mundo se reunieron en el famoso Concilio de Trento (1545-1563) y fijaron definitivamente el Canon de las Escrituras en 72 libros: 46 libros para el A.T. y en 27 para el N.T. (canon que por otra parte ya había quedado instituido en el concilio de Roma, en el año 382 dC).

De esta manera, los protestantes y las muchas sectas nacidas de ellos, comenzaron a usar el Canon de los judíos palestinos que tenían sólo 39 libros del AT. 

De ahí vienen las diferencias de libros entre las Biblias católicas y las Biblias evangélicas.

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Los 7 libros del A.T. escritos originariamente en griego han sido causa de muchas discusiones. La Iglesia Católica dio a estos 7 libros el nombre de «libros deuterocanónicos». La palabra griega «deutero» significa "más tarde". Así la Iglesia Católica declara que son libros de segunda aparición en el Canon o en la lista oficial de libros del A.T. porque pasaron en un segundo momento a formar parte del Canon.  Los otros 39 libros del A.T., escritos en hebreo, son los llamados «libros protocanónicos». La palabra «proto» significa "primero", ya que desde el primer momento estos libros integraron el Canon del A.T.

Descubrimiento de las cuevas del Qumram.
En el año 1947 los arqueólogos descubrieron en Qumram (Palestina) escritos muy antiguos y encontraron entre ellos los libros de Judit, Baruc, Eclesiástico y 1 de Macabeos escritos originalmente en hebreo, y el libro de Tobías en arameo. Así que el argumento de no aceptar estos 7 libros por estar escritos en griego ya no es válido (auqneu como hemos visto, la Iglesia Católica nunca aceptó este argumento).

Se trata de una cuestión histórico-teológica muy compleja. Con diversas interpretaciones y apreciaciones. Con todo, es indudable que la Iglesia Católica, respecto a este punto, goza de una base histórica y doctrinal que, muy razonablemente, la presenta como la más segura. Sin embargo, desde que Lutero tomó la decisión de no aceptar esta tradición de la Iglesia Católica, todas las iglesias protestantes rechazaron los libros Deuterocanónicos como libros inspirados y declararon estos 7 libros como libros «apócrifos» (al igual que los judíos).

En los últimos años hay, por parte de muchos protestantes, una actitud más moderada para con estos 7 libros e incluso se editan Biblias ecuménicas con los Libros "Deuterocanónicos".  En efecto, han ido comprendiendo que ciertas doctrinas bíblicas, como la resurrección de los muertos, el tema de los ángeles, el concepto de retribución, la noción de purgatorio, empiezan a aparecer ya en estos 7 libros tardíos.  Por el hecho de haber suprimido estos libros se dan cuenta de que hay un salto muy grande hasta el N.T. (más o menos una época de 300 años sin libros inspirados). Sin embargo, estos 7 libros griegos revelan un eslabón precioso hacia el N.T. Las enseñanzas de estos escritos muestran una mayor armonía en toda la Revelación Divina en la Biblia. Por este motivo, se ven ya algunas Biblias protestantes que, al final, incluyen estos 7 libros, aunque con un valor secundario.



CANON Y PALABRA INSPIRADA


La Vulgata, traducción de la Biblia hebrea y griega al latín,
realizada a finales del siglo IV (en el 382 d.C.) por San Jerónimo. 
Como hemos dicho, fue en el Concilio de Roma del año 382, bajo la autoridad del Papa Dámaso, cuando la Iglesia Católica instituyó el Canon Bíblico con la lista del Nuevo Testamento de San Atanasio (27 libros) y los libros del Antiguo Testamento de la Versión de los LXX (46 libros), osea en total 73 libros.
Esta versión fue traducida del griego al latín por San Jerónimo de Estridón (conocida como "La Vulgata" que viene de "Vulgatae Editionis"= "Edición divulgada") por encargo de la Iglesia, que en la práctica sería la primera Biblia en el sentido concreto y pleno de la palabra.

Posteriormente los Concilios regionales III de Hipona del 393, III de Cártago del 397 y IV de Cártago del 419, en los cuales participó San Agustín, aprobaron definitivamente dicho canon. En el año 405 esta lista fue enviada por Inocencio al obispo Exuperio de Tolosa (en la Galia, hoy Francia), donde aparece el canon bíblico con los 73 libros ya existentes.


En cuanto al Nuevo Testamento, para sellar definitivamente el Canon del Nuevo Testamento con sus 27 libros tal como lo conocemos hoy, se separaron definitivamente los "libros revelados" de los "libros apócrifos", siguiendo la regla de ser aceptados sólo los libros que:
1) Tuvieran origen Apostólico
2) Se utilizaran en la Liturgia desde el siglo I
3) No contuvieran herejías

Para esto se utilizó la información recopilada en la TRADICIÓN DE LA IGLESIA.

A partir del s. IV la Iglesia introduce el término “canon”, para indicar con él la clausura física del conjunto de libros, integrados por el AT y el NT. Así se declara que la Biblia, por ser inspirada por Dios, es normativa en el ámbito de la doctrina y de la fe.

Y así comenzó la Escritura a vivir y dar frutos en la Iglesia Católica por 1135 Años hasta el año fatal de 1517 cuando un papel clavado por Lutero en las Puertas de una Iglesia dividió dieciséis Siglos de Cristiandad.

El "Concilio de Trento" (1563) fijó de nuevo el canon de la Iglesia católica (73 libros: 46+27) declarándolo dogma debido a la discusión con Lutero.




¿Quién dividió la Biblia en capítulos y versículos?

Los textos bíblicos más antiguos en las lenguas originales no estaban divididos así...

¿Cómo se llegó a dividir la Biblia en capítulos y versículos? En los “originales” no había separación entre las palabras, ni vocales, ni signos de puntuación, ni títulos de cabecera que ayudasen a localizar los pasajes bíblicos.

Desde muy antiguo, y sobre todo en orden a la lectura litúrgica, se vio la necesidad de dividir el texto sagrado.

Hubo diversos sistemas, tanto entre judíos (“Sedarim”; “Perashiyyot”; “Pesuquim”), como entre cristianos (“Cánones eusabiani”, de Eusebio de Cesarea) para dividir los evangelios en 1162 secciones.

División en capítulos                                                                             
Esteban Langton, arzobispo de Canterbury, que había sido gran canciller de la Universidad de París, hizo la división del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento en capítulos sobre el texto latino de la Vulgata de San Jerónimo, hacia el año 1226.
De la Vulgata (en Latín), pasó al texto del AT hebreo, al texto griego del Nuevo Testamento y a la versión griega del Antiguo Testamento.Estableció una división en capítulos, más o menos iguales, muy similar al que tenemos en nuestras Biblias impresas.Hacia el 1226, los libreros de París, introducen estas divisiones en capítulos en el texto bíblico, dando lugar a la que se conoce como la Biblia Parisina. Desde entonces, esta división se hizo universal.
División en versículos
Santos Pagnino (1541), judío converso, después dominico, originario de Luca, (Italia) dedicó 25 años a su traducción de la Biblia, publicada en 1527, y fue el primero en dividir el texto en versículos numerados.
Se imprimió en Lyon. Era una versión muy literal que constituyó un punto de referencia entre los humanistas de la época y que fue reimpresa varias veces.Roberto Estienne, prestigioso impresor, realizó la actual división en versículos del Nuevo Testamento en 1551. En 1555 hizo la edición latina de toda la Biblia.
Para los versículos del Antiguo Testamento hebreo tomó la división hecha por Santos Pagnino. Para los restantes libros del Antiguo Testamento, elaboró una propia y empleó para el Nuevo Testamento la que pocos años antes él mismo había realizado.
El recurso de dividir el texto bíblico en capítulos y versículos numerados permite, desde entonces, encontrar inmediatamente un pasaje, sea cual sea la puesta en página adoptada por la edición.
Es una herramienta fundamental para los investigadores y para poder emplear todos una misma referencia.

Biblia impresa con capítulos y versículos
La primera Biblia impresa que incluyó totalmente la división de capítulos y versículos fue la llamada Biblia de Ginebra, que se publicó en 1560, en Suiza.Los editores de la Biblia de Ginebra optaron por los capítulos de Stephen Langton y versículos de Robert Estienne, conscientes de la gran utilidad que tenían para la memorización, localización y comparación de pasajes bíblicos.
En 1592, el papa Clemente VIII, hizo publicar una nueva versión de la Biblia en latín para uso oficial de la Iglesia católica, y en ella se incluyó la división actual de capítulos y versículos.
Así que finalizando el siglo XVI, los judíos, los protestantes y los católicos habían aceptado la división en capítulos introducida por Stephen Langton y la subdivisión en versículos introducida por Robert Estienne.
De manera que, desde entonces, estas divisiones en capítulos y versículos ganaron aceptación como una forma estándar para localizar los versículos de la Escritura y se aceptaron universalmente.

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DIVISIÓN DE LIBROS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Es posible estructurar el AT según diversos criterios. Vamos a ver la visión propia del pueblo hebreo y también la perspectiva cristiana.

La perspectiva de la tradición hebrea:La tradición hebrea divide la Biblia en 3 partes: TANAK (T: Torá, N: Nevi’im, K: Ketubim). Los judíos utilizan el término Tanak para referirse a lo que los cristianos llamamos AT.
תַּנַךְ = TANAK
El Tanaj también se llama Mikrá (מקרא, que significa ‘lectura’ o ‘lo que es leído’).



TORÁ (Ley de Moisés) equivalente al "Pentateuco" en griego
LEY + Instrucción + Enseñanza
5 primeros libros de la ley:
1.            Génesis (בֵרֵאשִׁית) [bereshit ‘en el principio]
Trata del origen, el mundo, el hombre y la civilización así como de las raíces históricas de Israel, que se remonta a la éopca de los patriarcas con Abraham como personaje central.
2.            Éxodo (שְמוֹת) [shmot ‘nombres’]
La marcha. En este y en los restantes libros de la Torá el personaje central es Moisés. Mezcla narraciones sobre las peripecias de la escapada de Egipto con colecciones de leyes, normas y mandamientos.
3.            Levítico (וָיִקְרָא) [vayikra ‘(y) lo llamó’]
La tribu de Leví era la de los sacerdotes. En este libro s edan normas sobre los sacrificios y otros ritos, además de contener las llamadas normas de “pureza ritual”. También contiene el núcleo de la ley.
4.            Números (בַמִדְבָר) [bamidbar ‘en el desierto’]
Recibe este nombre por contener en los 3 primeros capítulos un detallado censo de las doce tribus.
5.            Deuteronomio (דְבָרִים) [dvarim ‘palabras’
En griego “la otra ley”. Es una recopilación hechas con posteridad y con mayor profundidad religiosa de las normas contenidas en los anteriores libros.


Nabiim / Nevi’im (Profetas)
El término Nabiim significa Profetas, pero en la tradición hebrea los libros proféticos comprenden, además de los escritos referidos propiamente a los profetas, algunos otros de carácter histórico:
1.       Josué
2.       Jueces
3.       Samuel (I Samuel y II Samuel)
4.       Reyes (I Reyes y II Reyes)
5.       Isaías
6.       Jeremías
7.       Ezequiel
8.       El libro de los 12 profetas menores:
1.       Oseas
2.       Joel
3.       Amós
4.       Abdías
5.       Jonás
6.       Miqueas
7.       Nahum
8.       Habacuc
9.       Sofonías
10.   Ageo
11.   Zacarías
12.   Malaquías


Ketubim (escritos)
El término Ketuvim significa Escritos, y comprende:
1.       Salmos (Tehilim)
2.       Proverbios
3.       Job
4.       El Cantar de los Cantares
5.       Rut
6.       Lamentaciones
7.       Eclesiastés (Qohéleth)
8.       Ester
9.       Daniel
10.   Esdras
11.   Nehemías
12.   Crónicas (I Crónicas y II Crónicas)

La perspectiva de la tradición cristiana:
Pentateuco (= Torá)
1.       Génesis
2.       Éxodo
3.       Levítico
4.       Números
5.       Deuteronomio

La Torá se conoce también como el Pentateuco, del griego πέντε, pente, ‘cinco’, y τεῦχος, teûjos, ‘estuche - funda para libros’; proveniente del hebreo חֲמִשָּׁה חֻמְשֵׁי תּוֹרָה, Jamishá Jumshei Torá, ‘los cinco quintos de la Torá’ o simplemente חֻמָּשׁ, Jumash, ‘cinco’.
Antiguamente, cada libro del AT se escribía sobre pergamino y se guardaba dentro de un ánfora de barro, que, a modo de estuche, facilitaba la conservación del escrito.
Al leer el Pentateuco, apreciamos la belleza de sus historias (la creación, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés…), pero a menudo, nos abruma a cantidad de normas que contiene. Por eso, en la terminología judía, al Pentateuco se le llama el “Libro de la Ley”.
Las leyes regulan todos los ámbitos de la vida.
Si tuviéramos que resumir todas las leyes en una sola, quizás podríamos decir: “Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo” (Lv 19,2). La lectura fiel del Pentateuco empuja a la búsqueda de la santidad.

Libros Históricos
Historia Deuteronomista
Profetas anteriores, para diferenciarlo del grupo de profetas posteriores. Grupo más importante. Comienza narrando el gozo de la conquista de Palestina y acaba describiendo el dolor del exilio en Babilonia (597-538 a.C). Sin embargo, esta historia no desemboca en el fracaso absoluto, pues los últimos versos alumbran la esperanza: el rey de Babilonia, Evil Merodac, se apiada del rey de Israel, Jeconías, y le concede trato de favor (2 Re 25, 27-30).
Lo más importante es el punto de vista desde el que se relata la histora. El valorar la grandeza de un rey no se fija en sus palacios o en las batallas que ganó, sino que se atiende a criterios meramente religiosos: si el rey intentó guardar el precepto: “Sed santos, porque yo, vuestro Dios, soy Santo” (Lv 19,2), entonces es considerado un buen rey; en cambio, si no lo guardó, por grandes que fueran sus victorias, se entiende que fue un mal gobernante.
Por lo tanto, Es una lectura creyente de la realidad: describe los avatares de la vida de Israel desde la perspectiva de Dios.
6.       Josué
7.       Jueces
8.       Samuel (1 y 2)
9.       Reyes (1 y 2)
Historia Cronista

Así como la historia Deuteronomista analiza cada reinado desde la perspectiva religiosa y describe los hechos buenos y malos de cada soberano: Narra las victorias de David (2 Sm 5, 1-8, 18) pero también cuenta el pecado del rey al adulterar y hacer asesinar a su amigo Urías para apoderarse de su esposa Betsabé (2 Sm 11).
En cambio, la historia Cronista tiende a omitir los pecados de los reyes y a magnificar sus virtudes. No cuenta el pecado de David y suele exagerar los éxitos del monarca.
Los israelitas habían experimientado el dolor del exilio y el gozo de regresar a Palestina donde reconstruyeron su templo (515 a.C.). Pero, en el momento de redactar la Historia Cornista, vivían someidos oir kos monarcas helenistas que se repartieron el imperio de Alejandro Magno tras su muerte (324 Ac). El pueblo hebrerop soportaba la opresión d¿extranjera y necesitaba coraje para volver a emprender la vida religiosa. Por eso reescribió su historia de manera que motivara positivamente a vivir la Fe durante una éopca de oscuridad histórica y desánimo social.

10.   Crónicas (1 y 2),
11.   Esdras
12.   Nehemías
Historias Ejemplares
Constituyen narraciones que mueven al sentimiento del lector hacia la santidad. Existencia de algunos israelitas que en momentos difíciles quieren ser Santos como Dios es Santo
13.   Rut,               deposita la confianza en el Dios de Israel
14.   Ester,            arriesga su vida para salvar a su pueblo
15.   Judit,             lucha por la liberación de Israel
16.   Tobías,         practica la misericordia

Historia Macabea
Los libros de los macabeos narran la cruel guerra entre judíos y los monarcas helenistas iniciada en el año 162 Ac. La Fe no es algo teórico. La entrega de la vida es la mejor ofrenda.
17.   Macabeos (1 y 2),
Libros Proféticos
Mayores
18.   Isaías,
19.   Jeremías
20.   Ezequiel
21.   Daniel
Menores
22.   Oseas,
23.   Joel
24.   Amós
25.   Abdías
26.   Jonás
27.   Miqueas
28.   Nahum
29.   Habacuc
30.   Sofonías
31.   Ageo
32.   Zacarías
33.   Malaquías
34.   Baruc y carta a Jeremías

Libros Poéticos y Sapienciales
Reflejan la alegría y el dolor que entretejen la existencia humana contemplándola desde la perspectiva de la Fe. Contienen principalmente oraciones, consejos y súplicas de un pueblo que pide a Dios su misericordia y su ayuda para ser Santos como Dios es Santo.
35.   Salmos
Sapienciales:
36.   Proverbios
37.   Job
38.   Eclesiastés
39.   Eclesiástico
40.   Sabiduría
Poéticos:
41.   Cantar de los cantares
42.   Lamentaciones

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